En el Fedón se dice lo siguiente:
"Y también resulta (salvo que, una vez en posesión de estos conocimientos, no nos encontremos luego, a cada sucesivo renacer nuestro, en la condición de haberlas olvidado), que precisamente en nuestro perenne renacer no cesamos nunca de saber, y conservamos este saber por toda la vida. Porque el saber es esto: adquirido un conocimiento, conservarlo y no haberla olvidado. ¿No es esto, Oh Simmias, lo que llamamos olvido, pérdida de conocimiento?"